|
La
osteoporosis
no da
síntomas
hasta
que la
pérdida
de hueso
es tan
importante
como
para que
aparezcan
fracturas,
y esto
habitualmente
ocurre
muchos
años
después
de la
menopausia.
Existen,
pues,
las
siguientes
posibles
formas
de
comienzo
y
detección
de la
enfermedad:
A)
Descubrimiento
de la
enfermedad
(sin que
se hayan
producido
fracturas)
en
personas
que
reúnen
múltiples
factores
de
riesgo
para
padecerla.
Entre
éstos se
encuentran,
para la
mujer
postmenopáusica,
la
pérdida
temprana
de la
menstruación
(antes
de los
45
años),
la
pérdida
de la
menstruación
después
de una
cirugía
que
suponga
la
extirpación
de los
dos
ovarios,
factores
hereditarios,
genéticos
y la
constitución
corporal
y el
hábito
de
actividad
física.
En otras
situaciones
pueden
existir
señales
de
alarma
que
inclinen
a la
búsqueda:
uso
abusivo
de
alcohol,
recibir
de forma
mantenida
dosis
altas de
cortisona
o sus
derivados,
padecer
determinadas
enfermedades
endocrinas,
reumatológicas
o
inflamatorias.
B)
Presentar
fracturas
de
repetición
de
huesos
largos
(fémur,
húmero,
radio en
la
muñeca)
ante
mínimos
golpes o
caídas,
o de
forma
espontánea.
C)
Padecer
fracturas
vertebrales
por un
pequeño
movimiento
(agacharse,
toser,
estornudar)
o
incluso
sin
relación
con
ningún
desencadenante.
D)
Sufrir,
generalmente
en
edades
avanzadas
de la
vida, un
cambio
en
nuestra
conformación
corporal,
con
pérdida
de
altura,
aparición
de una
“joroba”
en la
espalda,
abombamiento
del
abdomen
(figura
3). Esta
situación
se
desencadena
por la
repetición
de
fracturas
de las
vértebras.
A veces,
puede
que no
existan
síntomas
agudos.
Sin
embargo,
cuando
se
establece
esta
deformidad
puede
aparecer
dolor en
la
columna
vertebral.
Las
fracturas
que más
frecuentemente
desencadena
la
osteoporosis
se
localizan
en las
vértebras
y en la
cadera.
Las
fracturas
de
cadera
suelen
aparecer
más
tarde
que las
vertebrales.
Generalmente
se
producen
alrededor
de los
70 años.
Cada año
se
producen
en
nuestro
país
33.000
casos de
fractura
de
cadera.
Aunque
se ha
progresado
mucho en
el
tratamiento
de la
fractura
de
cadera,
hay que
seguir
considerándola
como un
acontecimiento
grave de
la vida.
|